Fomentar la participación en la hora de cuentacuentos con tableros de fieltro y música

por: Kate Fitzpatrick, Spanish CLEL Bells

Uno de los retos que enfrento al planificar las sesiones de cuentacuentos cada semana es fomentar la participación. Hago una hora de cuentos bilingües cada lunes y he notado que resulta más difícil captar el interés de los lectores más pequeños, aquellos que apenas están comenzando a desarrollar sus habilidades lingüísticas. Esto es especialmente complicado cuando su lengua materna es el inglés y asisten a estas sesiones para empezar a aprender español. ¡Algunas semanas, su ya breve capacidad de atención parece reducirse aún más!

Durante mis horas de cuento, suelo repetir muchas de las canciones, cuentos, juegos con los dedos y actividades con figuras de fieltro favoritas. La repetición facilita el aprendizaje de todos y permite que tanto los niños como los adultos acompañantes sepan qué esperar. Además, la repetición hace que la actividad sea divertida y fomenta la participación; ¡es mucho más entretenido cantar cuando ya conoces la letra!

Una de mis canciones y libros favoritos para repetir es “Ten Little Birds / Diez pajaritos”, de 123 Andrés. Es un libro bilingüe de cartón que hace una cuenta regresiva desde el 10. También cuenta con una canción y un video musical que lo acompañan.

Generalmente, cuando leo el libro, me gusta usar un tablero de fieltro para ilustrar el cuento. Para este relato, hice un tejado de fieltro marrón y 10 pájaros de fieltro de distintos colores. Los pájaros son adorables y fáciles de hacer con retazos de fieltro; simplemente recorto varias formas redondas para los cuerpos. Utilizo pegamento caliente para fijarles ojos, alas de fieltro, un pico triangular y rectángulos para las patas. Si no te apetece trabajar con fieltro, también puedes imprimir imágenes (yo uso gráficos de Canva) y pegarles fieltro o velcro en la parte posterior.

Durante la hora del cuento, empiezo colocando el tejado en el tablero de fieltro. Luego pongo los 10 pájaros sobre el tejado, contando a medida que lo hago.

En cada página, dos pájaros se marcharon. Cuando esto sucede, dejo que dos niños diferentes tomen un pájaro del tablero. Luego volvemos a contar para ver cuántos quedan.

Esto se repite hasta que no quedan pájaros. Cuando los pájaros empiezan a regresar, los contamos uno a uno a medida que los niños los vuelven a colocar en el tablero.

Esta dinámica suele funcionarme bien en las sesiones de cuentacuentos cuando no hay más de 10 niños que quieran participar con las figuras de fieltro. Si hay más niños y creo que podemos manejarlo, repito la historia, pero esta vez con música, permitiendo que se turnen para participar. Si la situación se vuelve demasiado caótica, manejo yo misma las figuras de fieltro, aunque eso no ocurre a menudo.

Después del cuento, solemos poner la canción y organizar una fiesta de baile de pájaros: aleteamos como aves y contamos hacia atrás usando los dedos. Esta combinación de actividades resulta divertida para todos y parece que la disfrutan mucho. Es una forma estupenda de incorporar el canto, el juego y la escritura, al tiempo que se desarrollan el lenguaje y la motricidad fina. ¡Además, es agradable poder mostrarles a los adultos otra fuente de música infantil!