por: Kate Fitzpatrick
He formado parte de los comités de Premios CLEL y Premios CLEL en español durante los últimos 3 años. Una de mis partes favoritas de formar parte del comité es escuchar sobre libros infantiles excelentes y compartirlos con otros bibliotecarios.
Organizo una hora de cuentos bilingüe semanal en la Biblioteca Pública de Longmont, además de realizar visitas frecuentes a preescolares locales. Las nominaciones y la lista de finalistas de los Premios CLEL en español me han sido de gran ayuda para planificar horas de cuentos entretenidas y relevantes para nuestros usuarios. La semana pasada leí algunos títulos de la lista de finalistas de SING/CANTAR en la hora de cuentos bilingüe, ¡y fue divertidísimo! Quería compartir los detalles con la esperanza de inspirar otras horas de cuentos usando nuestros Premios CLEL.
Empiezo cada hora de cuentos con una canción de saludo. Siempre uso “Buenos días” de José Luis Orozco y la canto en inglés y español. Esta canción es fácil de aprender y requiere repetición. También la uso en mis otras horas de cuentos.

El primer libro que leí fue ¡Boogie en el Bronx! por Jackie Azúa Kramer. Me encanta esta historia porque es interactiva, incluye contar y presenta bailes de Latinoamérica. En cada página se les pide a los lectores que chasqueen los dedos y muevan los pies. Cuando leo, contamos en cada página y hablamos de lo que vemos. También les pido a los participantes que hagan los movimientos cuando los digo. Muchos niños no saben chasquear los dedos, pero es una oportunidad divertida para aprender y probar algo nuevo. Esto ayuda a desarrollar la motricidad fina y promueve la interacción con los cuidadores. En mi hora de cuentos del lunes, vi a muchos adultos mostrándoles a los niños cómo colocar los dedos y hacer el chasquido.
Este libro también tiene un video para cantar juntos, que me encanta incorporar. Si no sabemos la letra, podemos bailar y disfrutar de la música. También es divertido formar una conga con los niños, como hacen en el libro.

Mi segundo cuento fue Los mariachis de Adela por Denise Vega. Este cuento es genial porque incluye un componente cultural familiar (música de mariachi), además de muchos instrumentos diferentes y oportunidades para participar. Mientras leo, nos detenemos para representar los diferentes instrumentos y sonidos junto con los gritos que hacen Adela y su tía. Los niños se divierten mucho jugando a tocar instrumentos, y los gritos nos alegran mucho a todos.
Para añadir más canto y movimiento entre cuentos, elegí la canción “Mi cuerpo hace música“. Empiezo presentando las partes del cuerpo y los sonidos que las acompañan, y luego la cantamos dos veces. ¡Una participante se emocionó muchísimo esta semana porque no podía chasquear los dedos, pero sí podía aplaudir en la canción! Es bonito ver esos momentos de revelación con los niños.

Terminé esta hora del cuento leyendo y cantando Little Chickies / Los pollitos por Susie Jaramillo. Esta canción es familiar para muchos de nuestros participantes y disfrutamos cantándola juntos en la hora del cuento.
Hace varios años, encontré esta plantilla para títeres de “Los pollitos” en spanishmama.com. Hice un par de docenas para usar en la hora del cuento y repartirlas cada vez que cantamos “Los pollitos dicen”. Usar estos títeres de pinzas de ropa es una actividad interactiva divertida para los niños, ¡y además les permite practicar su motricidad fina! Son fáciles de hacer y económicos, y se pueden reemplazar cuando sea necesario. ¡Son uno de mis objetos manipulativos favoritos para la hora del cuento!
Una vez que devolvemos a nuestros pollitos, termino con nuestra canción de despedida, “Adiós amigos”, de José Luis Orozco.
¡Espero que esto te dé algunas ideas para tus propias horas de cuentos inspiradas en CLEL Bells!
